lunes, 25 de agosto de 2008

corazón mirando al sur

hay canciones que parecen dictadas por una misma. Como si un pedacito se colara en el momento en el que el artista se pone a crear.
eso me pasó de repente con la canción de Eladia Blázquez, "Corazón al Sur"
fue como el aire frio en la vereda de un bar después de haber tomado demasiado. Como despertarme tarde, como la madrugada de invierno en mi Trelew adolescente.
mezcla de sabores, porque la nostalgia tiene también algo de satisfacción. La de verme en una canción, tal vez...
será que estoy grande, más. Será que se aprende. Será que la Cruz del Sur no pesa, sino que se convirtió en brújula.
por eso tengo el corazón mirando al sur. SIEMPRE

sábado, 2 de agosto de 2008

valle de colores

el color oscuro del té se deja ver en el valle. Gracias por el sol y por la historia que no deja de contarse.
lloré llegando a la orilla del mar. Qué sensación tan espiral, y tan sincera, amable. Las aletas de las ballenas golpeaban el horizonte y yo decidí muchas cosas.
lloré también escuchando al coro, que me remontó a la infancia más chiquita, cuando mi voz era un hilito nervioso arriba del escenario de maderas antiguas.
cómo quiero a mi tierra.
la comodidad de mi habitación, las curvas del fuego a la noche, el olor seco del viento, el sol caminando por las esquinas de Trelew.
qué lejos quedan los gritos por un voto negativo en el Congreso, como si fuera un partido de fútbol, che! Qué ausente es la Patagonia a esos raptos de "amor" tan fugaces. Qué caliente es el sur, y sin embargo, qué poco reconocida es su realidad tan genuina.

lunes, 30 de junio de 2008

no hay vacantes

cuándo se habrá perdido el sentido estético, simple, virtuoso de la humanidad?
pocos rastros quedan de aquellos que cumplen con su palabra.
qué mala suerte!! haber encontrado una vena abierta para dejar salir las ideas, las energías, y la cortan con un bisturí repentino.
cansa, raspa, agota, harta tan poca buena leche.
pero la rueda vuelve a girar, y hay que correr a su ritmo.

jueves, 12 de junio de 2008

dueños

me robaron.
el señor ladrón fue sigiloso, desprolijo pero efectivo.
sepa, reverendo chorro, que lo que Ud. hizo es una ofensa no sólo económica, sino una burla moral, humana, un manoseo al alma.
porque yo laburo para ganarme el mango todos los días.
guárdese el stéreo, mis discos y la cámara de fotos. Si fuera hombre, o al menos ser humano, no robaría.
voy a extrañar las fotos que Ud. señor ladrón, me robó sin una mísera pizca de conciencia. Porque se llevó para siempre esos momentos.
estoy enojada con Buenos Aires. Con el mundo por dejar que estas cosas nos pasen. Me pregunto si será hora de empezar a buscar otros horizontes...